Ropa de Bebé: ¿Qué Hacer y No Hacer al Comprarla?

ropa de bebe

Foto por _paVan_. CC BY 2.0

Está a punto de nacer un bebé (nuestro o el de una amiga) y sólo nos dejamos llevar por los diseños adorables para bebé, desde lo más angelical, hasta trajecitos de adultos hechos miniatura ¡queremos llevarnos todo! pero no miramos por nada las etiquetas, si acaso la talla.

¿En qué fallamos al comprar la ropa de nuestros bebés?

Al comprar ropa infantil, si es para los primeros meses, debemos considerar lo rápido que se perderá y evitar hacer compras compulsivas (¡aunque queramos comprar toda la tienda!) y considerar primero la suavidad para la delicada piel de los bebés y la facilidad para quitar y poner cuando cambiemos los pañales.

Así que si detallamos mejor, fallamos en:

No dar prioridad a la comodidad

Evitemos esto, no compremos prendas que luego no se usaran porque observamos que nuestros bebés se ponen inquietos con ellas, ésta comodidad es también para las madres, ya que las ropas con muchos accesorios se pueden enganchar.  

Para los bebés, más los recién nacidos, las prendas deben ser suaves, no deben tener cuellos muy cerrados ya que podrían lastimar la cabeza del bebé cuando le coloquemos la ropa. También deben tener mangas anchas y tratar que las prendas no tengan gomas que puedan apretar y generar algún riesgo. En la ropa de nuestros bebés ¡mientras más simple mejor!

Comprar ropa de materiales sintéticos

Además de la incomodidad planteada anteriormente, las telas sintéticas no permiten una correcta transpiración y pueden generar reacciones alérgicas en nuestros bebés. Busca prendas que sean, preferiblemente, de sólo algodón o lino;  la piel de los bebés es muy delicada y estas telas brindarán la suavidad necesaria.

Aunque se recomiendan tejidos naturales, debes descartar alergias antes de comprar ropa de lana, así como evitar las que pierden muchas pelusas.

No considerar adecuadamente las tallas

Entre esas compras compulsivas capaz y compramos mucha ropa de recién nacidos y poca para los meses posteriores y terminamos con mucha ropa que posiblemente ni utilizará nuestro bebé.

Las primeras prendas son las que se pierden más rápido, las tallas para bebés comienzan en la talla 0 que equivale a 50 centímetros aproximadamente, se recomienda por ello comprar talla 0-3 meses (alrededor de 54 centímetros).

Las tallas no suelen ser totalmente iguales, varían según marcas y hasta país de proveniencia. Francia las tiene más pequeñas que las estadounidenses, por ejemplo.

Comprar tallas erróneas también conlleva un riesgo. Comprar prendas muy pequeñas y ajustadas, además de incomodar, si tienen un cuello muy cerrado o mangas muy justas, pueden lastimar al bebé. En el caso de los calcetines y zapatos pueden hasta provocar malformaciones al colocar los dedos del bebé en una posición diferente a la natural ¡tampoco exageres! unos calcetines muy grandes pueden generar muchos roces.

Comprar prendas de recién nacidos con botones y cremalleras

Cuánta ropa se queda sin usar, no por ser fea para nosotras o incómoda para el bebé, sino porque no es tan incómoda de quitar y poner a nuestros pequeños. Por ello debemos evitar las cremalleras y los botones, las elásticas nos facilitarán mucho trabajo, se adaptan y si el pantalón es de su talla no les apretará, y sin son bebés grandecitos que ya caminan, estas cinturas les permitirán sentir cierta independencia al poderse poner su pantalón.

No comprar ropa con broches

En relación del punto anterior, no comprar prendas con broches es un error, estos nos brindan mucha facilidad al momento de cambiar la ropa. Las camisetas con broches en el cuello evitarán muchos llantos al poner o quitar la ropa a nuestros bebés, así como los broches en las entrepiernas de los pantalones nos harán mucho más fácil el cambiarles el pañal ¡comodidad para ambos!

¡Evita los plásticos! cuando planches la ropita pueden derretirse.

Comprar mucha ropa en vez de pocas prendas de calidad

Hemos hablado de las compras exageradas y de la rapidez con la que los bebés pierden la ropa, pero para compensar eso la opción para los primeros meses es comprar poca ropa que sea de buena calidad, así si luego tienes otro bebé o un familiar o amigo tendrá uno, podrías darle esa ropa que quedará como nueva.

¡Voltéala! revisa cada prenda que comprarás, fíjate que las costuras no sean muy gruesas, ya que podrían lastimar, así como puedes pasar tu dedo sobre ellas para verificar que no piquen ni raspen. Los bordados no deben marcarse por dentro ni la prenda deberá tener hilos sueltos, así como los accesorios deben estar muy bien fijados para evitar riesgos.

Una prenda de calidad sobrevivirá al desgaste de las lavadas y puedes heredarla para futuros hermanitos o donarlas.

Quitar las etiquetas

Al quitar las etiquetas apresuradamente luego de comprar es un error, muchas veces los bebés no usan toda la ropa, así como mucha ropa nueva le podrían regalar los primeros meses. Si dejas la etiqueta, podrás regalar esas prendas cuando veas que no las podrá usar tu bebé o ¿por qué no venderla y comprar con ese dinero nueva ropita?


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